Notas de Fans

¿Qué sabes tú de pasión Vergara?

23 de Agosto del 2016 22:13:24
Por: Joaquín Villasana

Cuenta la leyenda que el primer acercamiento que tuvo Jorge Vergara con el futbol fue durante la participación del Atlas en la Copa Libertadores de América del 2000, cuando eran dirigidos por Ricardo Antonio Lavolpe.

Supuestamente fue desde las tribunas de uno de los estadios sudamericanos donde los rojinegros enfrentaron uno de sus compromisos, donde el empresario jalisciense pudo constatar en carne propia la enorme pasión con la que los “fieles”, que habían hecho el viaje en gran número hasta aquellos recónditos lugares, apoyaban sin cesar a los suyos, lo que lo cautivó de inmediato. Según dicen, esto lo llevaría a ofrecerle una fuerte cantidad de dinero a los socios del Atlas para adquirir el equipo, y ante la negativa de la dirigencia rojinegra, a comprar de manera definitiva a las Chivas en el 2002.

En el 2005, Francisco Cárdenas, último presidente del Club Guadalajara A.C., afirmó en una entrevista que Chivas había perdido identidad por tener a la cabeza a Jorge Vergara -como dueño- y a Juan José Frangie -como presidente- ya que ambos eran rojinegros de corazón. 

En el 2009, Vergara fue severamente criticado cuando las Chivas disputaron su partido contra el Puebla a puerta cerrada, por recomendación de la Secretaría de Salud ante el brote de influenza. Y es que al empresario tapatío se le ocurrió la “grandiosa idea” de colocar en la cabecera norte del estadio Jalisco -entonces casa de los rojiblancos- fotografías de la porra Legión 1908, acompañadas de letreros de algunos de sus patrocinadores y de algunas bocinas donde se reproducían cánticos de aliento grabados con anterioridad por sus grupos de animación. Lo que muchos jugadores consideraron ofensivo, incluso para los propios seguidores del rebaño.

En el 2011 continuaron las críticas cuando el nombre de Omnilife adornó el frente del jersey de los rojinegros, convirtiéndose así en uno de los principales patrocinadores de su acérrimo rival. No conforme, el empresario tapatío ofrecería a la dirigencia rojinegra algo de dinero, para que pudieran solventar la crísis económica en la que estaban envueltos en ese mismo año.

Si nos detenemos a pensar un momento, esta falta de conexión entre Jorge Vergara y la afición de las Chivas podría ser lo que originó la “frialdad” que se ha venido sintiendo en el Estadio Omnilife prácticamente desde que abrió sus puertas en el 2010. Donde los aficionados del Guadalajara parecieran sentirse incómodos ya que rara vez logran identificarse con su equipo o con las actuaciones que éste les ofrece dentro del terreno de juego. Tal y como ocurrió el sábado pasado en pleno Clásico Tapatío cuando enormes micrófonos tuvieron que ser colocados frente a la tribuna donde tradicionalmente se sitúan los grupos de animación rojiblancos quizá con la intención de que sus cánticos fueran escuchados con mayor claridad, bien sea a través del sonido local o para su paupérrima transmisión en Chivas TV.

Y entonces viene a mi mente la pregunta que me hice cuando pensé en el título de mi artículo: “¿qué sabes tu de pasión Vergara?” ¿Qué sabes de pasión si ni si quiera sientes cariño por los colores del Guadalajara? Si ni siquiera eres capaz de “conectar” con su gente, con los aficionados que verdaderamente aman su historia, el amplísimo legado que les dejó el Campeonísimo, cuando el jersey solo era rojo y blanco. Si ni si quiera pensaste en aquellos que dejaste sin futbol cuando decidiste traerte el equipo de sus amores a Zapopan, a un lugar donde construirías un montón de edificios que muchos apostamos a que “Jamás Verán Construído”. Si nunca tomaste en cuenta a los miles de aficionados que se quedarán sin posibilidad de conseguir una simple gorra del que algún día fue considerado el equipo “más popular” de México que hoy ronda los 500 pesos, ni mucho menos un jersey que hoy cuesta más del doble.  O a los que hoy tienen que desembolsar grandes cantidades de dinero para ver -a medias- a su “rebaño sangrado” por televisión o en un bar donde seguramente gastarán todavía más sin la garantía de que podrán disfrutar el juego completo, como ocurría cuando salía -sí, en algún momento ocurrió así- en televisión abierta. O en aquellos que nunca podrán acudir al Estadio Omnilife, ya que les sería imposible pagar una entrada y mucho menos trasladarse de regreso a su casa en Guadalajara después de las 11 de la noche, que es cuando regularmente terminan los partidos.

Pero esto no importa, pues a ti lo que te “mueve” aparentemente es el dinero y la atención que logras captar cada vez que haces una declaración tendenciosa como cuando elogiaste a Rafael Márquez por el gran jugador que era, pero lo criticaste por ser atlista. O como cuando tus asesores deciden sacar un nuevo desplegado, esos que solo han hecho del Guadalajara el equipo más odidado de todo México, aún por encima del América, ese que según tu, hoy, tanto odias.

Comentarios

Relacionado