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¡Ya no veas jugar al Tri!

16 de Junio del 2017 16:51:10
Por: Rodrigo Pineda

Ya no veas al Tri. Este verano no. No pierdas tu tiempo parándote temprano en la Confederaciones o acostándote tarde en la Copa Oro. El día que México hace su debut en Rusia es el día del padre, mejor festeja con tu viejo. Llévalo a comer. A misa. Pasa el día con él. Pero por favor no veas al Tri. No lo veas porque se te va a poner la piel “chinita” cuando escuches el Himno Nacional en el marco esplendoroso que te da un estadio lleno. Envidiarás a todos los presentes que te muestre la televisión y darás todo por estar ahí. No lo veas porque te vas a emocionar cuando se coree el “Ole” o se escuche al unísono el “Cielito lindo”. No veas a México porque con el primer gol gritarás hasta que se te vaya la voz. Y con el segundo y con los que sean.

Este verano no. Porque corres el riesgo de que se te rompa el corazón de nuevo. Porque puede que cruce por tu mente la idea de que perdemos, pero tu corazón de mexicano te recordará que no la vale la pena pensar en eso. No veas al Tri porque te aferrarás noventa minutos a que el marcador será tuyo. Y no importa lo que piensen los demás, confiarás una vez más en esos once que visten de verde. No te pesará el haber pasado 2 o 3 o 4 horas frente al televisor. Sea cual sea el resultado, habrá valido la pena. Si el marcador no nos favorece, pasarás noches pensando que estuvimos cerca y soñarás. Sí, soñarás con un final alternativo que nos permita levantar la copa y pensarás que estamos más cerca del día en que la suerte finalmente nos sonría.

No veas a México jugar futbol, porque eso no es para todos. Porque nadie te entenderá si te vistes de verde y te pintas la cara. Porque habrá personas que no tomarán en serio los partidos y hablarán durante la transmisión. Y porque al final, estarás solo. Por eso no veas al Tri, porque te vas a enamorar de nuevo y sea cual sea el resultado, gritarás una vez más tu amor al viento. Y esperarás tiempos mejores y porque desde que pite el árbitro el final, ya estarás pensando en el próximo día de juego. No veas a México jugar, porque te enfermarás de nuevo de pasión y será eterno el tiempo hasta el próximo encuentro con tu amor y muy dura la espera por ver consagrada tu ilusión. Ahórratelo y mejor, no veas a México patear un balón. 

Fotografía Mexsport

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