Opinión

LA HONORABLE LOCURA DE BIELSA

29 de Abril del 2019 08:49:20
Por: Tony Valls

Este domingo el fútbol inglés se llenó de polémica tras una acción pocas veces vista en el fútbol competitivo. Era el decisivo partido (penúltimo del torneo) entre el Leeds United de Marcelo Bielsa y el Aston Villa, de ganar el Leeds aspiraba aún al ascenso directo, de no hacerlo tendría que ir a los playoffs a buscar el lugar restante.

Entonces vino el momento cumbre que le dio la vuelta al mundo, al minuto 72, tras una supuesta falta en la recuperación de pelota del Leeds en su propio campo, un jugador de los villians quedó tendido quejándose de un fuerte golpe que no fue señalado, sus compañeros asumieron que los locales detendrían la jugada para que recibiera atención médica y por un momento un jugador del Lees hizo parecer que no seguiría la acción. Pero entonces se la pasó a Mateuzs Klich, quien ante una defensa aturdida aprovechó y anotó.

La jugada desató la furia de sus oponentes y hasta algunos golpes hubo. La discusión se prolongó casi 4 minutos. Entonces, en la banca, Marcelo Bielsa exigió a sus jugadores permitir que su rival empatara, todos sus jugadores, excepto el defensa sueco Puntus Jansson, quien trató de impedir sin éxito el gol, se quedaron estáticos para permitir el 1-1.

Por cierto, al jugador supuestamente fauleado no le pasó mayor cosa. Pero a partir de esa acción, el juego fue confuso y ya no se movió el marcador. Leeds United quedó resignado a jugar el playoff, y al final ‘el loco’ Bielsa declaró “no les regalamos un gol, se los devolvimos”, esto a pesar de lo costoso de la acción llena de ‘Fair Play’.

Sin duda una acción debatible en la que más de alguno no estará de acuerdo, pues cuando se trata de valores, todos tenemos una escala distinta. Pero en un deporte que, ante la exigencia e intereses que lo rodean, se ha limitado a valorar al juego únicamente con el concepto de ‘ganar’ o ‘perder’, Bielsa le recordó al mundo que esto sigue siendo un deporte, cuya finalidad no solo es obtener un resultado, sino también transmitir valores y disfrute a quienes lo observan. El ejemplo es brutal: perder un objetivo que has buscado durante todo un año solo por no traicionar tu esencia, ni siquiera en el momento más álgido y exigente.

Muestras de quienes han hecho lo contrario sobran en el fútbol, pero lo hecho por Bielsa y sus jugadores nos muestra que aún podemos ser honorables, que hay algo que vale más que ganar y que un triunfo manchado por la traición a uno mismo puede ser más doloroso que una derrota en la que fuiste auténtico. Insisto, la acción será vista según la escala de valores personal, y en esa tónica, yo aplaudo, y de pie, lo hecho el domingo por el Leeds United de Marcelo Bielsa.

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