Vida de Futbol

11 cosas que sólo las porteras entienden

22 de Agosto del 2018 10:52:57
Por: Ellas Futbol

A veces el futbol puede parecer algo tan sencillo pero una de las posiciones más polémicas es la portería. Quién nació para ser portera entenderá que a veces le tocará ser la heroína del juego o la villana. Por eso Ellas Futbol te trae 11 cosas que sólo las porteras entenderán.

Tener moretones en la cadera

Cuando te la pasas entrenando y jugando, algo de lo que no se percata todo el mundo, es que cuando te avientas tu cuerpo pega con el suelo y aunque suele ser muy doloroso, toda portera logra soportarlo. Pero tiene una factura importante, tener moretones en la cadera y abdomen, donde nadie se imagina que aparecen y solo suelen decir “ellas saben caer”. La verdad es que sí sabemos aventarnos pero eso no quiere decir que el suelo sea blando y entre moretones y raspones nos la vivimos.

Que te apesten las manos

Todo el mundo sabe que los guantes de una portera apestan y es normal, casi apestan como las espinilleras. Claro que hay que contemplar que los guantes están más encerrados. Lo que tienes que hacer es lavarlos periodicamente, y si es posible lavarlos cada vez que te los pones. A veces las porteras se tienen que lavar las manos como 2 o 3 veces según el olor que puede tener el par de guantes que usan. Ah, y los guantes no se prestan, por eso, se apestan más.

No poder amarrarte las agujetas

Generalmente cuando eres portera te amarras las agujetas al principio, como dos o tres nudos. Pero eso no impide que se puedan desamarrar. Y ahí estás pidiendo a una defensa que venga a ayudarte y generalmente tu equipo no entiende que es algo importante; Al final te hacen la broma de que nadie va a ayudarte. Ojalá a todas ellas nunca les falte portera, te extrañarán el día que no te tengan.

Arriesgar el físico en cada jugada

Una futbolista generalmente da el 100 en el campo, es claro que nadie quiere perder. Pero el sacrificio de las porteras va más allá. Una jugada para una portera puede significar un gol en contra o simplemente una gran atajada. Así que si la delantera viene a toda velocidad, como portera no te importa salir con todo aunque te puedes llevar un buen golpe. Expones tu bella cara y si tienes suerte no te romperán la nariz de un rodillazo.

Tener que llegar antes para cambiarte porque te tardas mucho

Para las que somos porteras es un ritual ir a jugar futbol. Porque si ponemos atención a todo lo que necesitamos para jugar, encontramos muchas cosas que a una jugadora de campo ni se le ocurren. Que si las vendas, la cinta para los dedos, las espinilleras, las calcetas de abajo, el pants con almohaditas, dos playeras por si el otro equipo viene del mismo color que tú, y una infinidad de cosas que podemos hacer una gran lista. Por eso es importante llegar muy temprano para cambiarte y que no se te olvide nada, técnicamente para ponerte tu traje de gladiadora y salir a jugar en el pleno sol con manga larga.  Ah, sí y no olvides un libro por si el partido está muy fácil y no te llega ningún balón.

Conseguir tu propio uniforme

Siempre es un tema el tener una playera distinta a tu equipo porque tu recuerdo es único. El equipo busca y todas tienen la misma playera y tú, te sientes excluida porque tu playera es negra o de un sólo fosforescente que ni existe. Es triste pero lo bueno es que no te estás peleando si quieres un uniforme u otro, simplemente lo eliges y listo.

Balonazos en la cara

Para ser portera se necesita mucha valentía. Saber que los balonazos irán a todos lados y que además todo está protegido menos la cara. Algunas delanteras son muy buenas y te meten los goles pero otras con toda la malicia del mundo le “tiran a la monita” y te estrellan el balón al cuerpo o a la cara. Las porteras somos valientes y eso me consta, para las que nos han dado un balonazo en la cara sabemos que hasta el cuello puede dolernos días después, así que cuídate, muchas veces duele más un gol que un balonazo en la cara.

Tener que ser banca porque hay dos porteras

La portera es sólo un lugar en el campo y eso lo sabemos perfecto. Pero cuando llegamos a un equipo donde ya hay portera, sabes perfecto que no vas a jugar todo lo que quieres. Una de las dos irá a la banca y la rivalidad comenzará. Lo mejor es esperar por tu lugar y entrenar duro. Las porteras suplentes también suelen ser muy buenas porque luchan cada día por ser mejores. Ánimo, siempre puedes cambiarte de equipo.

Que te inviten a más equipos porque no hay porteras

Las porteras escasean y las porteras buenas aun más. Pero luego te llegan ofertas hasta de otro estado porque no hay porteras. A algunas hasta nos ofrecen dinero por ir a jugar y eso está padre. También es bueno saber que debes escoger un equipo que sea bueno, porque si escoges un equipo malo a la que le van a llegar los balonazos y las golizas es a ti.

Olvidar los guantes y tener que parar sin ellos

Lo peor que te puede pasar es olvidar lo más importante, los guantes. Pedir prestados es una opción pero luego te apestan las manos como tú ya sabes. Además, porterear sin guantes es como jugar sin tacos, puedes romperte algún dedo. Así que, lo primero que metas a la maleta que sean los guantes.

Culparte por la goliza

Ésta es una de las más dolorosas. Dirán que una buena portera es la que sabe organizar a su defensa pero seamos honestas, cuando la defensa no da una, los goles y los errores son nuestros. Así que no te sientas mal, la mayoría de las golizas no son culpa de la portera, son de todo el equipo.

Con todos estos puntos podemos entender el sacrificio de ser portera y que no cualquier persona se atreve a estar en el puesto donde nosotras nos rifamos. Espero que esto te anime a ser mejor portera y compártelo a tus amigas para que la próxima sí te ayuden con las agujetas. 

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